Diferenciar entre chorizo y longaniza ibérica
29 may

Diferenciar entre chorizo y longaniza ibérica

En algunos lugares de España a la longaniza ibérica se le llama “vuelta”, puesto que una de las costumbres para guardar este embutido es doblar la longaniza para juntar los dos extremos y atarla así.

La longaniza ibérica puede comerse cruda tras dejarse curar o si está hecha de poco tiempo, podemos freírla. Hoy queremos ayudaros a diferenciar dos productos típicos de nuestra gastronomía: la longaniza y el chorizo

¿Qué es una longaniza?

Lo más habitual es confundir chorizo con longaniza, pero ojo, que no es lo mismo. Tanto el chorizo como la longaniza son embutidos de origen español y se preparan a base de carne de cerdo condimentada con especias; sin embargo, existen cuatro notables diferencias que afectan a su sabor y apariencia:

  1. La carne del cerdo con la que se prepara. Para hacer el chorizo se utiliza carne molida mientras que para la longaniza se recurre a una mezcla de trozos de diferentes partes del cerdo.
  2. La presentación de este producto es la clásica imagen del embutido español que es conocida fuera de nuestras fronteras. Las longanizas son alargados la principal diferencia con el chorizo es que este último es más grueso. En algunas zonas del país, como en Aragón, los dos extremos de la longaniza se unen y por eso en esta región es conocida como ‘vuelta’.
  3. El color de cada uno de los dos embutidos también ayuda a diferenciarlo. Para saber cuál es la diferencia entre chorizo y longaniza y poder distinguirlos a simple vista solo hay que prestar atención a esto pues el chorizo tiene un color rojizo mientras que la longaniza tiene un tono más granate. Esto se debe a las especias que se utilizan en la preparación de ambos, teniendo en el caso del chorizo un protagonismo importante el pimentón rojo. Aunque también existe la longaniza blanca, en la que se prescinde de dicho condimento.
  4. Los platos en los que se utilizan tanto el chorizo como la longaniza son de origen español pero no en todos los rincones del país se preparan de la misma manera. Por ejemplo, nada tiene que ver la longaniza alicantina con la asturiana y lo mismo ocurre con el chorizo canario y el chorizo de Pamplona o de Extremadura. Según la zona de España en la que nos encontremos, estos ingredientes se integrarán en unos platos o en otros pero sin duda el chorizo es protagonista de las lentejas con chorizo y de la fabada asturiana, platos en los que la longaniza no tiene hueco. Esta última, por su parte, es indispensable en Alicante por ejemplo para preparar gachamiga y con ella también se pueden hacer las longanizas al vino.